Liderazgo en las organizaciones

Aunque el liderazgo no es algo nuevo en esta sociedad tan globalizada, más aún cuando nos referimos a las empresas como organizaciones básicamente humanas, se ha convertido en algo muy importante, que precisa de atención por nuestra parte.

Hablar de liderazgo es hablar de una relación de individuos que consiste en la influencia de una persona sobre un grupo para conducirlo hacia unos fines que él determina, pero que para la buena armonía del grupo deben ser compartidos por los demás.

El liderazgo es una tarea, y la persona debe tener un mínimo de condiciones para desarrollar bien el rol de líder. El ser líder va relacionado con el uso del poder (y no tanto de la autoridad). El poder es la fuerza que motiva el cambio de conducta de las personas. Así, el líder es una persona que tiene poder y que lo usa rectamente hacia los fines óptimos para el bienestar del grupo que dirige.

Para tener poder, hay una serie de características que debe tener la persona, como saber relacionarse adecuadamente con los trabajadores, saber adaptarse al contexto de trabajo, etc. Aunque algunos de estos factores son dependientes, un buen líder debe ser capaz ante todo de mantener un grupo cohesionado donde no haya conflictos irracionales, donde se ve que el líder busca unos intereses comunes y no se preocupa solo por sus propias aspiraciones. También es importante que haya una confianza mutua entre ellos, es decir, que el líder confíe en sus trabajadores, permitiéndoles una cierta libertad en su trabajo; y que éstos confíen en su líder y en sus indicaciones. La finalidad del líder es conseguir un entorno bueno donde el trabajo sea óptimo.

Es importante tener en cuenta el contexto, y es que este no es el mismo en todos los casos. Por eso hay diferentes estilos de liderazgo, principalmente destacan tres: el líder autoritario, el líder participativo y el líder liberal. En principio ninguno es mejor que otro, pues depende de la situación y que el líder sea capaz de llevarlo correctamente.

  • Líder autocrático: asume toda la responsabilidad de la toma de decisiones, iniciando las acciones y dirigiendo; motiva y controla al subalterno. Este liderazgo sería necesario para trabajadores que no tuvieran muy claro la forma de desempeñar el trabajo y que son inseguros.
  • Líder participativo: utiliza la consulta, sin delegar su derecho a tomar decisiones finales, y señala directrices específicas a sus subalternos pero consultando ideas y opiniones. Este liderazgo es bueno para plantillas donde la gente participa activamente en el trabajo y tiene conocimientos suficientes.
  • Líder liberal: delega en sus subalternos la autoridad para tomar decisiones, espera a que los subalternos asuman la responsabilidad por su propia motivación, guía y control. Este liderazgo se puede usar en contextos de trabajo donde las personas saben perfectamente como hacer su trabajo y no necesitan ni guía ni supervisión.

En cuanto al poder que hablamos antes, hay 5 tipos básicos:

  • Poder de recompensa: mediante el cual el líder puede ofrecer a los miembros del grupo que conduce algo que intercambiar por su obediencia.
  • Poder coercitivo: para castigar a individuos de su grupo si desobedecen a sus requerimientos.
  • Poder de referencia: consiste en la fuerza que lleva a los grupos a imitar o emular a sus líderes.
  • Poder legitimo: es la autoridad del líder en la jerarquía de la organización, por lo cual los subordinados están obligados a obedecerle.
  • Poder de información: depende de los datos que el líder posee, los cuales le permiten influir en los demás.

Bibliografía:

http://es.scribd.com/doc/10571327/EL-LIDERAZGO-EN-ORGANIZACIONES-Y-EMPRESAS

http://www.hacienda.go.cr/cifh/sidovih/spaw2/uploads/images/file/Import%20liderazgo%20en%20organizacs.pdf